The Irish Press - Preocupación ante el cierre programado de la mayor central nuclear de España

Preocupación ante el cierre programado de la mayor central nuclear de España
Preocupación ante el cierre programado de la mayor central nuclear de España / Foto: Óscar del Pozo - AFP

Preocupación ante el cierre programado de la mayor central nuclear de España

Los habitantes del pequeño pueblo español de Almaraz temen un "desastre" cuando se acerca la decisión final del Gobierno sobre la mayor central nuclear de España, cuyo cierre, previsto para 2028, podría posponerse, tal y como reclaman los accionistas de la planta.

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Un año después del gigantesco apagón que dejó sin luz a la península ibérica y mientras los conflictos en Ucrania y Oriente Medio alteran el suministro energético mundial, el futuro de Almaraz, que cubre el 7% de la demanda nacional de electricidad, está en la mente de todos.

"Es una pena que la quieran cerrar", lamenta José Antonio Morgado, sentado en una mesa en el principal restaurante de este pueblo de 1.500 habitantes en la región occidental de Extremadura.

Este mecánico de 59 años es contratado durante varios meses cada año desde 1989 para las delicadas operaciones de recarga de combustible de los dos reactores.

Para los cientos de trabajadores temporales que se suman a los 800 empleados fijos de la planta, se traduce en salarios de hasta "6.000 euros (7.000 dólares) al mes".

Unos ingresos vitales en esta región desfavorecida que desaparecerán con el cierre previsto del reactor 1 en 2027 y del 2 en 2028, según lo anunció el Gobierno de Pedro Sánchez en 2019, entonces con el acuerdo de los accionistas de la planta. Tres grupos privados que hoy abogan por prolongar la actividad de la central hasta 2030.

- "Desierto" -

El restaurante donde almuerza Morgado recibe cada día a varias decenas de empleados de la planta nuclear. Abierto en los 80 al igual que la central, en pleno auge de la energía nuclear en España, hoy está gestionado por David Martín, de 32 años, a cargo del establecimiento fundado por sus padres.

Martín calcula entre 250 y 260 los menús servidos a diario durante las operaciones de recarga, y entre 70 y 80 el resto del tiempo.

Sin los trabajadores de la central, esta cifra caería, según él, a entre 40 y 50 menús, lo que le obligaría a prescindir de la mitad de sus 12 empleados. "Esto quedaría como un desierto", alerta.

En 2025 se formó el colectivo "Sí a Almaraz, Sí al futuro". Al frente está Fernando Sánchez Castilla, empleado de la central desde hace más de 15 años y alcalde de un municipio vecino.

"Decenas de municipios están condenados a extinguirse" si cierra Almaraz, que representa el 5% del PIB de Extremadura y 4.000 empleos directos e indirectos, afirma.

Situada en la parte baja del pueblo, la central es un imponente edificio que alberga las turbinas conectadas a los dos reactores, de grandes cúpulas blancas. Los reactores están señalizados por colores, azul el 1, verde el 2.

- La "apuesta" de las renovables -

En 2025, Almaraz obtuvo el nivel de excelencia internacional en seguridad nuclear (WANO 1), la prueba, según Patricia Rubio Oviedo, jefa de la oficina técnica de operación, de que "está preparada para seguir operando muchos años más".

"La contribución al mix energético de la energía nuclear es esencial, ya que ayuda a mantener precios asequibles de la factura de la luz" y brinda "estabilidad" a la red de suministro eléctrico, ya que está disponible las "24 horas", a diferencia de las energías renovables, asevera.

Pero el socialista Pedro Sánchez sigue firme en su "apuesta" por un modelo totalmente renovable.

Su Gobierno pretende pasar de alrededor del 60% actual al 81% en 2030 la electricidad producida en España gracias a las renovables, y abandonar por completo la energía nuclear en 2035.

Sin embargo, la Comisión Europea acaba de instar a los Veintisiete "a evitar la parada prematura de las capacidades nucleares existentes" para "reducir la necesidad de energías fósiles".

Para Francisco del Pozo Campos, de Greenpeace España, el Gobierno "tiene que ser valiente". "No puede cambiar de opinión porque está en juego su credibilidad", señala, al destacar el sobrecoste para el consumidor y la "pérdida de inversiones en torno a los 26.000 millones de euros de inversiones privadas en renovables" si se prorroga el cierre hasta 2030.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe publicar un dictamen en julio, antes de la decisión final del Ministerio para la Transición Ecológica, prevista antes de finales de octubre.

Consultado por la AFP, el ministerio afirma que "ya hay actuaciones" con respecto a "medidas de apoyo y acompañamiento" para los trabajadores de Almaraz, como por ejemplo la posibilidad de empleo en una futura gran fábrica de baterías para vehículos eléctricos que un grupo chino debe abrir próximamente a unos quince kilómetros.

Esto no tranquiliza del todo al pueblo. "Si esas familias se van, ¿qué hacemos?", se pregunta David Martín.

L.Rearden--IP