¿Las reformas aprobadas en Cuba pondrán fin a la crisis y calmarán a Trump?
Casi setenta años después de la llegada al poder de la revolución castrista en 1959 y de la instauración de un sistema de economía socialista, Cuba ha adoptado un amplio programa de reformas liberales sin precedentes que abarca numerosos sectores.
- ¿Es un punto de inflexión para el sistema económico cubano? -
"Se trata de cambios drásticos, no estamos hablando de simples ajustes cosméticos. Los anuncios presentan transformaciones radicales: por ejemplo, ya no habrá solo pequeñas y medianas empresas, sino que será posible crear grandes empresas privadas en Cuba", explica el economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres.
Desde la década de 1960, la economía cubana ha estado regida por un sistema planificado y centralizado cuyas empresas estatales eran la pieza clave. Hasta hace pocos años, estas empresas, financiadas por el Estado, representaban aún el 80% de la economía.
Las aperturas al sector privado han sido tímidas y controladas, funcionando principalmente como válvula de escape para el gobierno en períodos de crisis.
Muy limitada hasta ahora, la propiedad privada será profundamente reformada. Hasta el momento, los cubanos solo podían poseer su vivienda, su negocio o una pequeña parcela de tierra.
"Las personas van a poder ser propietarias de varias empresas a la vez, lo cual va en el sentido de que se concentra la propiedad privada", indica Daniel Torralbas.
Otro "gran giro está en el abandono de la planificación centralizada, ahora reconocida tácitamente como un fracaso o como inoperante en las condiciones actuales de Cuba", subraya.
- ¿Será suficiente para superar la crisis? -
Los economistas consultados por la AFP se muestran prudentes respecto a la capacidad del Estado cubano para implementar rápidamente estas reformas, en un contexto económico y social muy deteriorado.
Para Daniel Torralbas, "la política económica en Cuba ha pecado de anunciar muchas medidas en los últimos años y, sin embargo, implementar pocas".
"Algunas medidas podrán adoptarse de inmediato, pero otras requerirán más tiempo, como atraer la inversión extranjera", señala el experto.
La falta de garantías jurídicas y legales también sigue siendo un freno para la inversión extranjera, en particular la de la diáspora cubano-estadounidense.
"¿Hasta qué punto de verdad los cubanos residentes en el exterior o los inversores extranjeros quieren poner el dinero en Cuba, cuando existe desconfianza hacia las instituciones cubanas en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones fiscales y financieras?", señala Tamarys Bahamonde, economista cubana de la American University en Washington.
Otro punto de incertidumbre, añade la experta, son los recursos humanos disponibles, ya que "Cuba ha sufrido una verdadera hemorragia de capital humano con la emigración" de más de dos millones de personas en los últimos cinco años.
Según estos analistas, los resultados solo se verían "a medio y largo plazo".
- ¿Son posibles las reformas sin una normalización de las relaciones con Estados Unidos? -
La cuestión de las sanciones estadounidenses, que se han endurecido drásticamente en los últimos meses, sigue siendo crucial para la implementación del programa de reformas, según Daniel Torralbas.
"Las reformas hay que hacerlas, pero para que de verdad tengan efecto, hay que resolver el tema de las relaciones con Estados Unidos, porque estas relaciones se han convertido hoy en la variable principal para la recuperación económica del país", sometido a un embargo de Washington desde 1962, insiste.
Debido a las sanciones, por el momento ninguna empresa estadounidense está autorizada a comerciar con Cuba.
T.Murray--IP