Irán acusa a EEUU de "violación" del acuerdo y ambos países se atacan
Irán acusó el sábado a Estados Unidos de "violación flagrante" del protocolo de acuerdo concluido para poner fin a la guerra en Oriente Medio, tras los bombardeos estadounidenses en su territorio que provocaron una represalia de Teherán.
El fuego cruzado renueva las dudas sobre los esfuerzos desplegados para mantener abierto el estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio de petróleo y gas mundial, justo cuando ambas partes han entrado en una fase de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo final.
Los bombardeos estadounidenses del viernes, los primeros conocidos desde la firma del protocolo de acuerdo el 17 de junio, se produjeron tras "el ataque del día anterior contra un buque comercial que transitaba por el estrecho", según el ejército estadounidense, que afirmó haber "atacado lugares de almacenamiento de misiles y drones y emplazamientos de radares costeros en Irán".
Teherán denunció una "violación flagrante" de "la Carta de las Naciones Unidas" y "del protocolo de acuerdo".
Y los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, anunciaron el sábado haber atacado posiciones estadounidenses en la región. "Si la agresión se repite, nuestra respuesta será más amplia", advirtieron.
En el Golfo, Baréin anunció haber sido objetivo de varios drones iraníes, y acusó a Teherán de "saboteo de los esfuerzos de paz".
Por otro lado, un petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho de Ormuz, informó la agencia marítima británica UKMTO, según la cual "la tripulación está sana y salva".
La televisión estatal iraní había informado el viernes por la noche de una explosión en un muelle de Sirik (sur) y de disparos de advertencia contra "buques en infracción" en el estrecho de Ormuz.
Irán ha "firmado un acuerdo de alto al fuego. Nosotros lo hemos respetado. Si tienen desacuerdos sobre la aplicación del protocolo de acuerdo, pueden levantar el teléfono. Pero la violencia solo engendrará más violencia", escribió en X el vicepresidente estadounidense JD Vance.
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó el ataque contra el carguero de "violación estúpida" del alto al fuego.
- "Presión constante" -
"Irán debería continuar con acciones coercitivas calibradas y de baja intensidad en y alrededor del estrecho de Ormuz (...) a fin de mantener una presión constante sobre el transporte marítimo internacional sin desencadenar un conflicto más amplio", según H.A. Hellyer, del Royal United Services Institute de Londres.
El tráfico marítimo, no obstante, continuó en el estrecho, reabierto por Irán tras el protocolo de acuerdo.
Varios barcos siguieron una ruta no aprobada por Teherán, pese a que la autoridad marítima iraní había advertido que "todo paso fuera del marco definido no se beneficiaría de las garantías de paso seguro".
La Organización Marítima Internacional (OMI) indicó que el proceso de evacuación de unos 600 barcos, con 11.000 marinos a bordo bloqueados en el Golfo desde el inicio de la guerra, se reanudará en cuanto se obtengan "confirmaciones adicionales" sobre las garantías de seguridad.
Desde el martes, unos 2.500 marinos y 115 buques han sido evacuados, según la OMI.
Ya debilitada por años de sanciones internacionales, la economía iraní soporta a su vez el costo de la guerra: la inflación se disparó en junio hasta cerca del 89% interanual, según estadísticas oficiales publicadas el sábado.
Algunos productos, como la carne, aumentaron un 178,2%.
- "Estancia prolongada" de Israel en Líbano -
En el otro frente del conflicto, el líder del movimiento libanés proiraní Hezbolá, Naim Qasem, calificó el sábado de "grave error" el acuerdo marco libano-israelí para la paz firmado el día anterior.
Qasem pidió al gobierno que se retracte de "sus pecados, que están arruinando a Líbano".
De su lado, Israel llevó a cabo nuevos bombardeos en el sur del país vecino, que causaron un muerto, según el Ministerio de Salud de ese país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció una "estancia prolongada" del ejército en el país vecino, subrayando que el acuerdo marco supedita una retirada israelí al desarme de Hezbolá.
El texto define un objetivo de "paz y seguridad duraderas" entre ambos países, técnicamente en estado de guerra desde hace décadas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, consideró el sábado que este acuerdo "histórico" supone "un golpe para Irán y para Hezbolá".
Pero su aliado de extrema derecha, Itamar Ben Gvir, denunció un "gran error", y negó cualquier fiabilidad al Estado libanés para desarmar al Hezbolá.
Líbano se vio arrastrado al conflicto a principios de marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel en apoyo de Irán, tras la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán el 28 de febrero.
N.Behan--IP