La varicela se propaga en los saturados campamentos de Gaza
Ruba Saadeh, de ocho años, pasa sus días confinada en la carpa que comparte con su familia en Gaza, con su cuerpo salpicado de ampollas rojas e inflamadas por la varicela que se propaga por los campos sobrepoblados del territorio palestino.
Médicos y familias desplazadas en Gaza dicen que la contagiosa enfermedad ha surgido en los últimos meses, obligando a cientos de miles de palestinos a permanecer en sus tiendas en estos campos abarrotados sin agua potable para su higiene.
"El médico nos dijo que ella necesita limpieza diaria y que debe estar 20 días aislada", comentó a la AFP Alaa, la hermana de Ruba de 19. "¿Pero cómo la vamos a aislar? Todos vivimos en una carpa".
Según Unicef se registraron más de 9.300 casos sospechosos de varicela a inicios de julio en Gaza, principalmente en la ciudad sureña de Jan Yunis.
"Esa es la zona más densamente poblada de la Franja de Gaza (...) Las familias viven casi una encima de otra", declaró a la AFP la portavoz Louise Wateridge.
- Imposible aislar -
Raed Abdel Karim Abu Sariya, un dermatólogo de la Sociedad de la Media Luna Roja palestina, comentó que la falta de espacio para aislar pacientes ayuda a propagar la enfermedad.
"Los pacientes de varicela deben estar aislados porque la enfermedad se propaga por la infección respiratoria", explicó.
Pero en los campamentos de Gaza, separar a los enfermos de los sanos es casi imposible, dijo.
"Imagina 10, 15 o hasta 20 personas viviendo en una tienda pequeña. ¿Dónde van a aislar al paciente?", preguntó mientras diagnosticaba a un niño con ampollas rojas en el estómago.
Imágenes de la AFP en Ciudad de Gaza muestran pozos de agua turbia estancada y cubiertos de basura alrededor de los refugios improvisados, mientras los niños caminan descalzos entre las filas de tiendas.
Alaa, la hermana de Ruba, culpa de la propagación de la enfermedad a la "sobrepoblación en las tiendas y que solo recibimos agua una vez por semana, y además es salada, no limpia".
Alaa comentó que la familia también lucha por obtener productos de limpieza básica.
En otros países, la varicela es considerada como un hito incómodo pero manejable en la vida de un niño, pero en las condiciones insalubres de los campamentos de Gaza, es difícil que las familias puedan evitar su propagación.
"Hemos vivido tres años de guerra. Mi padre está desempleado y no podemos comprar materiales de limpieza", lamentó Alaa.
- Dormir entre roedores -
Para familias como los Saadeh, incluso las precauciones más básicas son un lujo.
"¿Qué hemos hecho para vivir así?" reclamó Ruba. "Tenemos tantas erupciones".
"Yo antes me bañaba todos los días", contó a la AFP. "Ahora no hay jabón, no hay champú ni detergente (...) Vivimos en carpas y no puedo dormir por las ratas".
El brote evidencia los crecientes desafíos públicos para la población desplazada de Gaza, donde es igualmente difícil prevenir una enfermedad como tratarla, según médicos.
Las organizaciones internacionales de ayuda han advertido que los suministros médicos son insuficientes.
"La varicela es una parte, pero también hay infecciones respiratorias, diarrea, más de la mitad de las familias reportan enfermedades de piel, pulgas, piojos, sarna", según Wateridge.
Agregó que cada vez más niños necesitan ser hospitalizados, pero el sistema sanitario de Gaza fue gravemente dañado durante la guerra de dos años entre las fuerzas israelíes y el movimiento islamista palestino Hamás.
"Cuando hablamos de varicela o algunas de estas enfermedades, no se van a ir a menos que resuelvas las causas, la causa raíz de la situación", agregó Wateridge, quien urgió a permitir la entrada de más medicamentos al territorio.
"Tiene que haber espacio para que más gente viva sin dormir en el piso, sin dormir entre estos roedores", agregó.
O.McCarthy--IP