Trump califica de "amañado" el referéndum que cambió el mapa electoral en Virginia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el miércoles de "amañado" el referéndum que los demócratas ganaron la víspera en Virginia y que les permite redibujar el mapa electoral en ese estado para potencialmente obtener cuatro escaños adicionales en el Congreso.
La vieja práctica de rediseñar los distritos electorales para beneficiar a uno u otro partido, conocida como "gerrymandering", se ha vuelto una de las batallas decisivas de la campaña por las legislativas de noviembre.
"Los demócratas se salieron con otra victoria deshonesta", declaró en su plataforma Truth Social el presidente republicano, acostumbrado a las acusaciones de fraude electoral.
"Anoche tuvo lugar una elección amañada en el gran Estado de Virginia", lanzó Donald Trump, todo en mayúsculas.
"Durante todo el día los republicanos iban ganando, el entusiasmo era increíble, hasta el final, cuando, por supuesto, hubo un recuento masivo de 'boletas por correo'. ¿Dónde habré oído eso antes?", se preguntó el presidente republicano.
Trump critica regularmente la posibilidad, en numerosos estados estadounidenses, de votar por correo y lo cita como una de las principales razones de su derrota en 2020, en plena crisis sanitaria del covid, que provocó un uso masivo de esa modalidad.
A finales de marzo, firmó un decreto destinado a encuadrar de forma más estricta el voto por correo, medida que los demócratas impugnaron ante la justicia.
El referéndum del martes en Virginia, un importante estado de la costa este, fue la respuesta demócrata a la iniciativa de redistribución electoral lanzada por Trump y los republicanos en otros estados como Texas.
De los 11 representantes que tiene Virginia en el Congreso estadounidense, seis son actualmente demócratas.
Con la nueva delimitación territorial, la esperanza de la izquierda es que esa cifra suba hasta 10 en las cruciales elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Para lograrlo redibujaron el mapa electoral de forma que todos los condados de mayoría rural, más afines a los republicanos, quedaron en un solo distrito, con un solo representante potencial.
La gobernadora demócrata del estado, Abigail Spanberger, hizo campaña el año pasado con la promesa de que no impulsaría esa iniciativa, que aún debe ser examinada por la Corte Suprema del estado.
En 2025, Texas fue el primer estado en aprobar una nueva redistribución que permitiría a los republicanos ganar cinco escaños en el Congreso.
Ohio y Carolina del Norte siguieron el ejemplo tejano y redibujaron su mapa para ofrecer un puñado de escaños adicionales al partido del presidente.
El Partido Demócrata decidió contraatacar e hizo su propia redistribución también en California.
G.Beary--IP