Cierra la campaña presidencial en Colombia con la izquierda en pugna por conservar el poder
La campaña para las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia cerró este domingo con la izquierda amenazada de perder el poder frente a la derecha conservadora en medio de una grave crisis de violencia.
El senador izquierdista Iván Cepeda, puntero en las encuestas, realizó un acto multitudinario en Barranquilla (norte), donde prometió ampliar la inversión en asuntos sociales "para poner el Estado al servicio" de los "excluidos".
Por primera vez en el gobierno, la izquierda propone profundizar los programas de asistencia estatal impulsados por el presidente Gustavo Petro, quien está impedido por ley de buscar la reelección.
Miles se congregaron en la ciudad caribeña para aplaudir a Cepeda, un filósofo y defensor de derechos humanos de 63 años.
Las encuestas prevén un balotaje el 21 de junio entre Cepeda y Abelardo de la Espriella, un abogado millonario de derecha cuya principal bandera es la mano dura contra los grupos armados ilegales.
En una plaza de toros llena en Medellín (noroeste), el opositor enarboló las banderas contra el crimen financiado por el narcotráfico.
Colombia atraviesa por el peor pico de inseguridad en una década al término del gobierno de Petro, que intentó negociar la paz con organizaciones guerrilleras, paramilitares y narcos que se fortalecieron tras el pacto de paz que desarmó a las FARC, entonces la mayor guerrilla del continente.
La campaña estuvo marcada por la muerte en agosto pasado tras un atentado a bala del senador de derecha Miguel Uribe, que aspiraba a ser candidato presidencial.
"A la gente como ustedes, protección, y a los bandidos, muerte o cárcel", clamó de la Espriella, de 47 años, dentro de una urna de cristal antibalas desde la que da sus discursos.
"Vamos a derrotar el comunismo", "vamos a hacer grande a esta nación", aseguró el candidato, un profeso admirador de Donald Trump y del mandatario salvadoreño Nayib Bukele.
La senadora opositora Paloma Valencia, que aparece en un tercer escalón en las encuestas, realizó su acto en un coliseo de Bogotá.
Cercana al influyente expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), la dirigente de 50 años planteó dos caminos para Colombia:
"Entregarnos a los violentos con la continuidad de la paz total", la política de Petro de negociar con las organizaciones armadas, o "la autoridad y el orden".
"¡Sí se puede!", gritaban los seguidores de la que podría ser la primera presidenta de la historia del país.
P.Lynch--IP