The Irish Press - El Mundial 2026 escenifica los desafíos que plantearán los Juegos Olímpicos 2028

El Mundial 2026 escenifica los desafíos que plantearán los Juegos Olímpicos 2028
El Mundial 2026 escenifica los desafíos que plantearán los Juegos Olímpicos 2028 / Foto: ETIENNE LAURENT - AFP

El Mundial 2026 escenifica los desafíos que plantearán los Juegos Olímpicos 2028

El deporte mundial ante el desafío que plantea el lema "America First": desde restricciones de visados hasta la injerencia indisimulada de Donald Trump, el Mundial 2026 esboza los quebraderos de cabeza que tendrá el COI a dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

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Ya en febrero, en Milán, varios miembros de la organización olímpica habían mostrado su preocupación: "¿Cómo garantizar una oportunidad igual para que los espectadores de los Juegos Olímpicos de 2028 tengan acceso a los servicios de visado?", preguntó entonces la etíope Dagmawit Girmay Berhane.

Gene Sykes, presidente del Comité Olímpico Estadounidense (USOPC), había presentado el Mundial de fútbol, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, como "una prueba, a menor escala", de la capacidad para recibir "visitantes de otros países".

Seis meses después, los estadios llenos no han podido maquillar ni los precios exorbitantes ni la expulsión del árbitro somalí Omar Artan ni los múltiples desplazamientos impuestos a la selección iraní entre su base en México y sus partidos en Estados Unidos.

Si la política migratoria ha afectado a un torneo de 48 equipos, ¿qué ocurrirá con unos Juegos Olímpicos que reúnen a cerca de 11.200 deportistas de todo el mundo, donde las pruebas de atletismo por sí solas incluyen prácticamente a todos los países sujetos a restricciones importantes?

- "Banalización de la corrupción" -

"De cara a 2028, la cuestión no es saber si el poder federal estadounidense se impondrá sobre las operaciones olímpicas, sino hasta qué punto lo hará de forma visible", pronosticaba en junio en X Philippe Blanchard, antiguo director del COI.

El caso Folarin Balogun ha aportado desde entonces una respuesta contundente: no solo el presidente estadounidense Donald Trump llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que revisara la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense en los dieciseisavos de final, sino que además lo asumió públicamente.

"No se trata solo de una banalización de la corrupción, es una valorización: el mensaje es 'soy un buen dirigente porque defiendo los intereses estadounidenses'", analiza para la AFP Pim Verschuuren, especialista en geopolítica del deporte en la Universidad Rennes-II.

Nada sorprendente para el economista Daron Acemoglu, del Massachusetts Institute of Technology: "El desprecio reiterado del presidente Trump por las normas y las instituciones tiene efectos en todos los ámbitos", tanto en política interna como en diplomacia, y "ahora está envenenando el más bello de los deportes".

Sin embargo, en 2028 el fútbol no será más que uno de los 36 deportes del programa. Y la incorporación del críquet, del béisbol/softbol y del flag football refuerza el peso de los deportes de equipo, particularmente propicios a las cuestiones de orgullo nacional.

- Coventry guarda las distancias -

Por el momento, el COI mantiene con el dirigente republicano una distancia en las antípodas de la extrema cercanía cultivada por Gianni Infantino, hasta el punto de comprometer duraderamente su institución, según sus numerosos detractores.

Por el contrario, la responsable del olimpismo Kirsty Coventry aún no ha previsto reunirse con Donald Trump, sobre quien incluso había bromeado justo después de su elección en marzo de 2025: "Desde los 20 años he tenido que enfrentarme a hombres difíciles que ocupan altos cargos", lanzó la siete veces medallista olímpica de natación, entonces ministra de Deportes en Zimbabue.

A diferencia de la FIFA, el COI se apoya en dos intermediarios esenciales: los organizadores californianos de los Juegos de 2028 y el USOPC, encargados a su vez de tratar con la administración federal.

Pero la historia olímpica recuerda que en dos años pueden surgir numerosos asuntos —nuevas guerras y juegos de alianzas, epidemias, escándalos deportivos—, obligando a negociar con el país anfitrión.

El dopaje, en particular, sigue siendo motivo de conflicto: Washington se niega desde hace dos años a pagar su contribución a la Agencia Mundial Antidopaje, mientras que el COI había amenazado con retirar los Juegos Olímpicos de Invierno de 2034 a Salt Lake City si "la autoridad suprema de la AMA" no era "plenamente respetada".

J.Moore--IP