El sueño cubano de Marco Rubio
Hijo de cubanos, el secretario de Estado Marco Rubio ha hecho del futuro político de la isla un asunto personal, tras décadas de combate político en Florida y en el Congreso estadounidense.
El propio presidente Donald Trump ha apuntado que no vería mal a su jefe de la diplomacia como próximo presidente de Cuba.
"Marco Rubio será presidente de Cuba" escribió un seguidor suyo en la plataforma Truth Social en enero de este año, a lo que Trump respondió tres días después, el 11 de enero: "Me parece bien".
Trump acababa por entonces de anotarse su mayor victoria militar y estratégica: el derribo y captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Más allá de los obstáculos legales para que pudiera tomar algún día las riendas de Cuba, Rubio ha reconocido que el destino de la isla, que nunca ha visitado, lo ha marcado desde su niñez.
En su libro autobiográfico "Un hijo americano" (2012), Rubio explica cómo, cuando era niño, le dijo a su abuelo que un día iba a liberar Cuba con su propio ejército.
Cuba es también una pequeña obsesión para Trump, que reconoce públicamente que ha oído hablar de la tensa relación de Estados Unidos y Cuba desde pequeño.
Desde la caída de Maduro, Trump y Rubio han ido estrechando el cerco de la isla con un bloqueo petrolero de facto, sanciones económicas contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel y contra el principal conglomerado militar e industrial, Gaesa, su pulmón económico.
Díaz-Canel asegura a su vez que Estados Unidos quiere "apropiarse del país", en una alusión a los periodos intermitentes en los que Washington controló las riendas de Cuba.
- Algo más personal -
Para Trump "se trata en cierto modo de dejar huella en la historia", afirma Emily Mendrala, del centro de reflexión latinoamericano Dinamica Americas.
Pero "para Rubio, es algo más personal. Es evidente que ha consagrado su carrera a esta cuestión, ha hablado mucho de ella y ha pedido la democracia para Cuba".
Rubio demuestra en sus declaraciones públicas un estrecho seguimiento de la realidad cubana, tras casi quince años (entre 2011 y 2025) como senador, y uno de los portavoces de la comunidad en la influyente comisión de Relaciones Exteriores de la cámara baja.
"Lo único peor que un comunista es un comunista incompetente", suele repetir Rubio, en alusión directa al gobierno de la isla situada a menos de 150 km de las costas de Florida.
Esa "incompetencia" es también un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos, insiste Rubio.
La Habana asegura que eso es un pretexto para apoderarse del país, sometido a un embargo desde 1962.
- Una experiencia traumática -
Marco Rubio nació en Miami el 28 de mayo de 1971, hijo de padres cubanos que habían emigrado 15 años antes a la búsqueda de mejores horizontes económicos.
Tras la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, su madre hizo un último viaje a Cuba con dos hermanos mayores de Rubio, con la idea de preparar un posible regreso de toda la familia.
La experiencia la traumatizó. Los padres decidieron que no volverían a la patria.
Aunque nunca pisó la isla, Rubio habla un español perfecto, que utiliza regularmente para mandar mensajes directos a la población cubana.
Licenciado en Derecho, católico practicante, Rubio ha buscado formas alternativas de entregar ayuda a los cubanos, mediante la intervención de la Iglesia.
Rubio mantiene un contacto regular con el Vaticano, que ha operado como intermediador entre ambos países en el pasado.
Esteban "Steve" Bovo, exalcalde de Hialeah, ciudad de Florida de mayoría cubana, lo conoce desde la época en que Rubio era un simple concejal municipal en West Miami.
Marco Rubio "sabe el dolor del exilio cubano y lo conoce en diferentes etapas, porque es producto del sur de la Florida", explica a la AFP.
"El reto que tiene es sumamente difícil porque las expectaciones del exilio cubano son diferentes dependiendo de la época en que uno vino" a Estados Unidos, explica.
"Tratar de llenar la esperanza del exilio cubano no va a ser fácil. Yo creo que él (Rubio) lo reconoce y trata, cuando está negociando (con Cuba), de navegar lo mejor posible diferentes temas al mismo tiempo", añade.
D.Ryan--IP